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Salud y República

No me vale que el gobierno diga que se conforma con que la corrupción en la casa real no alcanza Rey, por que es surrealista. La monarquía Borbónica en España nunca fue ejemplar y nunca la será, esta en sus genes y es sus cuentas en Suiza. Yo no sé qué interés hay en sostener esto. Solo me cabe pensar mal, pensar mal de todos los partidos que han estado en el gobierno, puesto que a buen seguro fueron cómplices, y por lo tanto, si cae la monarquía, caerá cierta gentucilla que fue importante en los gobiernos sucesivos que hubo, desde que se instauró la democracia.

Todos somos igual ante la ley, efectivamente es un eslogan. Porque no se entiende como es posible que caiga un gobierno por corrupción, por bastante menos de lo que ha robado el campechano, y no caiga la jefatura del Estado que la regenta una familia por elección divina. Una familia de corruptos, archidemostrado lo largo de la historia, con pelos y señales. 

Pero claro, si se proclama La República, automaticamente se descubre el pastel completo, y sale todas las marranadas de un lado y al otro, las del PP y las del PSOE.

Hay que echarlos.. 

Salud y República.

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Presión social y lactancia

El tema de la lactancia resulta ser un asunto candente socialmente hablando. Es curioso que lo que debería ser única y exclusivamente una decisión íntima y personal basada en una completa información, se convierta en un tema en el que puedan opinar todas las personas habidas y por haber, conocidas y no conocidas. Opinar , culpabilizar, reprochar y juzgar son palabras que se entremezclan y caracterizan las conversaciones informales sobre la lactancia.

Actualmente la información contrastada y respaldada por la evidencia científica, ensalza la lactancia materna y sus múltiples beneficios no sólo para el bebé sino también para la mamá. Es indiscutible que la leche materna es el alimento más completo y nutritivo que podemos ofrecer a nuestro bebé. También es indiscutible que los beneficios van más allá del terreno nutricional, aportando un plus inmunológico. A estas provechosas características hay que añadir la ventaja de la comodidad y practicidad de llevar encima todo lo necesario para alimentar al bebé; y por supuesto el importante ahorro que supone para la economía familiar.

Para la madre también conlleva múltiples beneficios para su salud física y emocional, acelerando la recuperación en el proceso de puerperio, y ayudando en la prevención de importantes enfermedades.

Para quien quiera saber más sobre el tema encontraréis información fidedigna al respecto aquí.

La decisión de cómo se quiere o se puede alimentar a un bebé, debe tomarse libremente por la madre y nadie más. Si de decide dar el pecho , desde luego es fundamental contar con el apoyo familiar y profesional y de esta manera tener muchas más posibilidades de éxito con la lactancia materna. Y aquí es donde muchas veces radica el problema, en una falta de apoyo y empatia ; y en la ausencia de conocimientos e información veraz tanto de las personas más cercanas como de algunos profesionales sanitarios.

Dar el pecho es algo maravilloso pero por que no decirlo, duro en su etapa inicial. Hasta que se instaura correctamente la lactancia materna es exigente y se necesita mucha constancia y dedicación. Desde luego que este esfuerzo se ve sobradamente recompensado con la increible experiencia que es sentir que estas nutriendo a tu hijo con tu propio cuerpo.

Es duro y exigente porque el postparto es una etapa ya de por sí delicada física y emocionalmente hablando, en el que la falta de sueño, el cansancio, la revolución hormonal y el profundo cambio vital que supone la maternidad; son factores que ya de por sí pueden favorecer la aparición de emociones y sentimientos encontrados. De ahí que lo que menos se necesita es que desde fuera se viertan opiniones desafortunadas y comentarios inoportunos.

Otro gran problema es la difusión de los mitos sobre la lactancia materna y la confusión, ansiedad y desconcierto que pueden generar en la madre.En este enlace encontraréis un fantástico artículo sobre estos mitos.

Si se decide alimentar al bebé con leche de fórmula , ya sea una decisión tomada por convicción o bien por necesidad, la madre debe sentir el mismo respeto que si hubiera decidido usar la lactancia materna. Y esto que parece algo obvio y que no habría que destacarlo, por desgracia no siempre es así. Puedes estar más o menos de acuerdo con esa decisión pero nunca jamás se debería opinar sobre ello y menos aún menospreciar su elección. Hay casos en los que tras intentar instaurar la lactancia materna , por la razón que sea ésta no termina de ser adecuada y el bebé no recibe la cantidad de alimento que necesita. Y estas madres sufren muchísimo, sufren porque no consiguen lo que desean y sienten una tremenda culpabilidad.

Si ante esta situación alguien realiza una crítica o un comentario malsano, la autoestima de esta madre se vendrá abajo por completo.

Los problemas en la instauración de la lactancia materna son muy diversos, desde problemas de salud en madre y/ o bebé hasta un mal agarre, un escaso o nefasto acompañamiento por parte de los profesionales sanitarios, falta de apoyo familiar y presión excesiva del entorno. Sin embargo, la mayoría de estos incidentes son salvables y de actuar a tiempo la lactancia materna puede salvarse. Para ello es imprescindible contar con profesionales formados y actualizados en lactancia materna que realmente asesoren, ayuden y apoyen a las madres que encuentran problemas durante sus lactancias maternas. Dado que como decía antes, hay un número importante de profesionales desactualizados y con escasa formación en este sentido, desde el Ministerio de Sanidad se ha decidido poner solución a este problema y se ha editado una guía sobre lactancia materna para profesionales sanitarios. Así ya no hay excusa que valga y pueden dejar aparcados todos los mitos e informaciones descatalogadas que siguen transmitiendo y que calan en la sociedad.

Para solventar el problema de la presión y la inconveniencia del entorno, la solución se torna quizás más compleja pero lo mejor es poner límites claros y firmes y si fuera necesario alejarse del entorno tóxico por muy cercano que sea. Porque deberían respetarte.

"Maternidad" , de Pablo Picasso 

Es curioso pero hagas lo que hagas , habrá sectores sociales que criticarán y desaprobarán lo que decidas. Si das el biberón mal porque no estás ofreciendo a tu bebé lo mejor que puedes ofrecerle, si das el pecho mal porque te estás esclavizando como mujer, si das el pecho bien pero no lo hagas aquí en público que molesta, si das el pecho y tu hij@ ya anda y corre mal porque eso ya no sirve de nada y es un vicio...

En fin, hagamos lo que hagamos siempre estaremos expuestas al escrutinio público. Pero yo seguiré sacando la teta, en público o en privado, cuando mi hija la demande , y seguiré respetando a todas las madres del mundo que alimentan a sus hijos como ellas han decidido. ¡ Faltaría más !



dulzurainfinita.blogspot.com/2018/07/presion-social-y-lactancia-el.htm

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Aventuras y desventuras en el parque

Los parques son lugares estupendos para que los niños de todas las edades jueguen, aprendan , se relacionen y quemen su inagotable energía.

Nosotros somos muy asiduos a visitarlo todos los días, y muchos de ellos incluso vamos mañana y tarde. En la ciudad donde vivimos hay un precioso parque que ofrece una experiencia sensorial y lúdica inmejorable. Se trata del Parque Miguel Servet de Huesca. Si alguna vez pasáis por aquí os recomiendo que lo visitéis y os contagies de su magia. No os decepcionará , , os lo aseguro.

Volviendo a la materia, hoy quiero reflexionar sobre las incómodas y rocambolescas situaciones que también se viven en los parques. Me refiero a la increíble pero cierta necesidad de nuestra intervención adulta para educar y " regañar" a los hijos de los demás. Claro está que por fortuna son mayoría los adultos que ejercen su rol de guías y supervisan a los niños que están bajo su atención, interviniendo cuando es necesario, reconduciendo los comportamientos inapropiados de los niños y enseñando habilidades sociales para la convivencia en armonía. Pero también hay progenitores o cuidadores laisez faire que lo son bien por convicción o bien por omisión de su deber.

Éstos últimos generan mucho malestar y desencuentros en los que por el contrario mediamos, enseñamos, educamos y transmitimos normas y límites a nuestros hijos. Tan importante es enseñar a tus hijos a que respeten a los demás niños y compartan los espacios y juegos con distensión como que los demás niños lo hagan con tus hijos.

En más de una ocasión, y dos y tres, y cuatro, y muchas ; he tenido que ser yo misma la que le dijera a otro niño o niña que lo que estaba haciendo no era lo correcto, bien por hacer daño, por no respetar el turno en el tobogán o en otro lugar, por arrancar las cosas de las manos, por insultar, etc. Y claro que sucedan estas cosas y los pequeños se comporten así no es para nada extraño ni paranormal. Lo que si que es para quedarse patidifusa es la actitud de esos adultos que como árboles ni se inmutan ante ese tipo de comportamientos. Y para colmo, no les basta con mostrar su pasividad y desconsideración hacia los demás sino que desaprueban tu intervención con su mirada grosera y amenazante.

Acaso es normal que si tu hijo arrebata de las manos de otro niño ( mi hija, pero puede ser cualquier otro niño da lo mismo) lo que éste lleve, tenga que ser yo y no tú la que le explique que las cosas no se quitan de las manos sino que se piden y que en vez de usar la fuerza es mejor usar la palabra y explicarle lo que deseamos. Acaso es lógico que si tu hijo no respeta la cola del tobogán y mediante un empujón y valiéndose y de su fuerza aparte a los que se disponen a subir, tenga que ser yo la que le recuerde que debe respetar el turno y esperar a que los demás suban pues también tienen derecho. Acaso tengo que ser yo la que le diga que no pegue porque hace daño, que no debe insultar porque eso entristece a los niños y no le ayuda a hacer amigos; y así con múltiples situaciones.

Como decía , que los niños se comporten así es hasta cierto punto completamente normal, puesto que son niños que están en pleno proceso de aprendizaje. Otra cosa bien distinta es lo que les enseñan sus padres y cuidadores con su actitud pasiva y desinteresada. El mensaje que emiten con su indolencia es que comportarse de manera egoísta, irrespetuosa, pendenciera y violenta es lo adecuado y lo normal; transmitiendo así su total y absoluta carencia de empatía y habilidades sociales.

En mi humilde opinión esta forma de proceder no sólo muestra una profunda falta de respeto hacia los demás sino hacia sus propios hijos.

Y vosotr@s qué pensáis al respecto.

dulzurainfinita.blogspot.com/2018/07/aventuras-y-desventuras-en-el-par

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