EDICIóN GENERAL

¿Capitalismo y democracia son compatibles?

#4 El capitalismo prometía "Desarrollo y progreso " ¿Desarrollo y progreso para quién? Vamos a ver la respuesta a esta pregunta:
"- Nada más hay observar la situación actual de los EEUU, extrapolable a otros países y por supuesto a la España actual, en unos momentos en que la economía funciona y los parados son pocos, lo que no ha supuesto aumento de los salarios. Esta situación explica que la inseguridad alimenticia de los niños es mayor que antes de la Recesión o que casi la mitad de los americanos rozan el umbral de la pobreza. Un reportaje del New York Times, de diciembre de 2017 denuncia la existencia en Europa de unas 55.000 agencias que proporcionan a las empresas centenares de miles de trabajadores con salarios de 3,50 euros la hora y contratos precarios.

- En EEUU la amenaza más grande es la del gig economy, una situación en la que la mayor parte de trabajadores son autónomos contratados, que no tienen acceso a los servicios sociales. Y va a más. Se calcula que en 2020, el 40% de los trabajadores norteamericanos serán autónomos independientes. A su vez ha aumentado la represión. Desde los 70, la población encarcelada en USA, que se mantenía estable desde 1920, se ha más que cuadriplicado y hoy asciende a 2,3 millones, sin olvidar los 4,5 millones en libertad condicional. Todos ellos pobres, predominando los afroamericanos (cinco veces la de los blancos), obligada a trabajar en algunos estados sin compensación alguna, entrampada por deuda, multas y fianzas.

- Otro paralelismo sorprendente de hoy con los siglos XVIII y XIX es la usurpación de la tierra y de los recursos naturales. Lo que en el XVIII y XIX se hizo en Europa con la privatización de los bienes comunales ahora adquiere una dimensión mundial. El landgrabbing (acaparamiento de tierras) por parte de empresas europeas, americanas o de Oriente Medio es espectacular. Fontana ya estudió este tema en su libro El futuro es un país extraño. Una reflexión sobre la crisis social del siglo XXI, mostrándonos unos estudios publicados en el 2011, el de Veterinarios sin Fronteras, Paren aquí, vive gente, sobre los impactos del agronegocio en África, y el publicado en 2010 por Friends of the Earth Europe, África: en República Democrática del Congo el total de la tierra negociada alcanza el 48,8% del total de la tierra del país; en Mozambique es el 21,1%; en Uganda el 14,6%; en Zambia el 8,8%, en Etiopía el 8,2%, etc.

- Solo en África, 30 millones de hectáreas han sido acaparadas, curiosamente en un continente donde la inseguridad alimentaria y el hambre provocan grandiosos estragos. Al expolio de tierras hay que añadir el del agua para explotaciones mineras, para el embotellado o para electricidad. Grandes empresas compinchadas con los gobiernos locales usan métodos expeditivos para acabar la resistencia de los campesinos. Berta Cáceres fue asesinada en 2016 por su campaña en Honduras contra la central hidroeléctrica de Agua Zarca. Esta clase de asesinatos se producen en Colombia, Brasil, Guatemala y otros países.

- Dos ejemplos: rebaja de impuestos a las grandes fortunas por Trump y la tolerancia en Europa de los gobiernos con los paraísos fiscales que benefician a las grandes empresas. Y dice bien Fontana y lo corroboro con mis propias palabras para lo que recurro a un artículo mío publicado en El Periódico de Aragón, titulado La industria de la defensa de la riqueza, donde señalaba que Jeffrey Winters ha estudiado en el libro Oligarquía (2011) la historia de los más ricos, desde las oligarquías de la Antigua Grecia hasta los multimillonarios que hoy lideran el ránking de Forbes. Examina las estrategias de las grandes fortunas para defender sus bienes y los problemas que su éxito está causando al mundo moderno. Han pasado ya siete años de su publicación, pero es plenamente vigente.

- Hoy 62 personas tienen la misma riqueza que la mitad de los habitantes del planeta (unos 3.600 millones). En los EEUU los 20 más ricos tienen una fortuna equivalente a lo que poseen la mitad de los norteamericanos (unos 160 millones). Algo sin parangón en la historia de la humanidad. Un senador del imperio romano en la cima de la escala social, era 10 mil veces más rico que una persona promedio. En EEUU, los 500 más ricos tienen cada uno 16 mil veces más que un americano promedio. Ni siquiera en las épocas con esclavos, la riqueza estaba tan concentrada como hoy.
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"Charles F. Sabel y Jonathan Zeitlin sostienen que había otras formas de progreso industrial que no pasan necesariamente por la fábrica. Proponen abandonar el viejo relato que contrapone un antiguo régimen gremial y producción manual doméstica con una modernidad marcada por la libertad de mercado, la mecanización y la fábrica, y sustituirlo por otro alternativo que define la etapa final del Antiguo Régimen como una era de modernización de la tradición, que hacía posible la mecanización y el progreso tecnológico dentro del marco institucional vigente.

En las últimas décadas, el debate público se ha desinteresado del aumento de la concentración, según el pensamiento económico dominante, para el que lo importante es el crecimiento económico. Robert Lucas, profesor de la universidad de Chicago y Premio Nobel de Economía 1995, es un buen ejemplo: «Entre las tendencias dañinas para una economía bien fundada, la más seductora y la más venenosa, es la de poner el foco en la distribución», escribió en 2003. Winters sostiene, sin embargo, que al olvidarse de la concentración, lo que se ha hecho es ignorar el poder político que esta genera. Advierte que a medida que la concentración crece, ese poder se hace más indomable, y que la voracidad del 1% más rico es consecuencia de la aparición de un poderoso actor: la industria de la defensa de la riqueza. Es «un ejército de profesionales muy preparados y bien remunerados, que piensan no solo en cómo hacer más ricos a sus empleadores, sino en cómo imponer políticamente las ideas que los benefician». Y de estos abundan en esta España nuestra, por citar algunos: Mario Vargas Llosa o Daniel Lacalle…

Ellen Meiksins Wood, que establece que la incompatibilidad entre el capitalismo y la democracia es estructural, creciente e incorregible. Si aquella (la incompatibilidad) se atenuó durante el cuarto de siglo de oro del capitalismo keynesiano (1948-1973) por la presión sindical y el temor al socialismo soviético, luego se incrementó extraordinariamente. Hoy las clases privilegiadas no tienen nada delante que les inquiete, entonces, ¿por qué van hacer concesiones?

Y esa incompatibilidad se muestra también en que los fines de la democracia y el capitalismo son totalmente distintos. Lo que anima a la democracia es el afán de justicia. Lo que impregna al capitalismo, el afán de lucro y la insaciable pasión por la riqueza, va en detrimento de la justicia. Lo que reina en el capitalismo es la ganancia no la justicia, el rédito y no la equidad. Para el capitalismo la justicia es una molesta distorsión “extra económica” que interfiere en el cálculo de los costos y beneficios y que solo puede tener un efecto paralizante en la dinámica voraz de los mercados en el sistema capitalista.
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#7

"Nada más hay observar la situación actual de los EEUU"

EEUU tiene actualmente una tasa de deempleo del 3,6%, el nivel más bajo desde diciembre de 1969. Y es el trigésimo primero mes consecutivo . Muy por encima del aumento de los precios del 1,9%

"y por supuesto a la España actual, en unos momentos en que la economía funciona y los parados son pocos, lo que no ha supuesto aumento de los salarios"

España tiene una tasa de paro cercana al 15%. Insostenible, para nada me parece que su economía funcione bien, pese a no estar todavía en recesión. Comparar una economía como la de EEUU con lo que tenemos en España es ridículo.

El resto de parrafadas se reduce a: es que hay ricos y pobres. Vale, dime algo que no sepa.

menéame