EDICIóN GENERAL

Cosas que no os cuentan del Premio Planeta

#2 Las "pollas aburridas", como las llama un amigo, son la liberación del hombre procastinador en aquellos menesteres de los cuales se requiere su presencia pero no su participación. Alguna vez científicos mundiales se reunirán para ver por qué a un hombre, en una clase o una reunión, hoja en blanco frente a él y bolígrafo mediante, le entra el irrefrenable impulso de bosquejar una suculenta y enorme polla tiesa.

Existen auténticos artistas en el arte de la anatomía genital masculina, donde incluso sombrean venas y lo mismo hacen un falo troncoidal que uno con forma bananera ancheado en los extremos. Fimóticos o no, los más duchos se atreven incluso con una gota de líquido preseminal asomando tímidamente por la uretra.

Mi artístico amigo, auténtico erudito de pollas aburridas y nabos hastiados, dice que no hay mejor prueba de la diferencia psicológica innata de hombres y mujeres que el hecho de que no hay hembra a la que le dé por dibujar jugosos coños en su hoja en blanco.

O, en sus palabras, "No soy gay, pero una polla es una polla".
#3 No lo habría explicado mejor, bravo.

menéame